
El origen de este dicho descansa en los concilios y reuniones de la primera iglesia ortodoxa griega, que se celebraban en Bizancio. En estas reuniones, los temas a discutir eran tan dados a interpretaciones y teorías como el sexo de los ángeles, dónde van los niños que fallecen sin bautizar, sin son inocentes, o si Jesucristo se reía.
y2a -Fuente: Expresiones y dichos populares de José Calles y Belén Bermejo